Ver esa sonrisa tan inocente, y como me mira fijamente, me recuerda lo feliz que soy ultimamente.
Atras quedaron los dias de insomnio, y demas cosas no tan buenas que suele dar un embarazo, por que siempre se me olvida, cuando Ana me da un abrazo.
Solo tiene tres meses, ya empieza a balbucear, yo se que en su mundo, ella ya empieza hablar, no puedo esperar el momento de que ella y yo podamos llegar a conversar.
Siempre escuche que entre un bebe y una madre siempre hay una conexion, yo lo he vivido es cierto, no hay explicacion, adoro a mi hija ella es un primor.

