La Naturaleza es sabia pero nosotros no, ella sabe cuando viene el otonyo o al menos se prepara para ello, pero nosotros no. La Naturaleza hace que los arboles se cambien de vestido,y lo hace con colores vistosos como si se fuera a ir a un baile. La Naturaleza es lista avisa a los animales que vayan a por comida para el invierno, tal como las personas hacen en tiempos de rebajas, y de repente ya esta aqui el viento helado, tal como si fuera un mensajero anunciando, lo que ya se espera que el verano se va, y viene el otonyo y el frio cogidos de la mano.Tristemente empiezan las hojas a perder el color,que tan alegremente consiguieron en verano, algunas incluso se desmanyan y caen en el frio suelo,sin vida ni color ni tan siquiera sentir el dolor.
Entonces, como por arte de magia o como se hace en teatro, el otonyo invita al verano a irse, y el paisaje veraniego desaparece y aparece el paisaje otonyal, y se pregunta como es posible que despues de disfrutar de los calidos rayos del sol, disfrutando de los alegres sonidos del verano, de forma tan misteriosa, desaparezcan esos sonidos tan lindos, que de forma tan extranya esos hermosos versos se hayan quedado dormidos.La Naturaleza es increible ella guardara con paciencia y amor a que vuelvan otra vez los sonidos alegres que solo el bien amado verano solo sabe hacer .












